|
1. Decidnos la causa de su muerte. Sustituye el nombre abstracto 'causa' por una subordinada interrogativa indirecta. Dicite nobis quare mortuus sit.
2. Explicó a sus amigos la naturaleza del viaje. Sustituye un nombre abstracto por una subordinada interrogativa indirecta. Usar doceo doce-re docu-i doctum. Amicos docuit quale iter esset. 3. No conocemos el tamaño (extensión) de ese terreno. Sustituye un nombre abstracto por una subordinada interrogativa indirecta. Nescimus quantus ille ager sit. 4. La posición del campamento enemigo era incierta. Sustituye un nombre abstracto por una subordinada interrogativa indirecta. Incertum erat ubi castra hostium (posita) essent. 5. ¿No os dáis cuenta de mi intención al preguntar eso? Sustituye un nombre abstracto por una subordinada interrogativa indirecta. Nonne itelleg-i-tis quare (quo consilio) id rog-e-m? 6. Nadie sospechaba acerca del origen del rumor. Sustituye un nombre abstracto por una subordinada interrogativa indirecta. Usar: suspicor suspica-ri suspicatus sum, orior ori-ri ortus sum. Nemo suspica-ba-tur unde rumor ortus esset. |
7. Siguiendo las instrucciones de su padre, me devolvió el oro. Sustituye una idea abstracta por una construcción de participio. Usar: reddo redd(e)-re reddid-i redditum. Patre suo iubente, aurum mihi reddid-it.
8. Encontramos el dinero con la ayuda de nuestros sirvientes. Usar: reperio reperi-re repper-i reppertum 4ª. Sustituye una idea abstracta por una construcción de participio. Servis adiuvantibus, pecuniam repper-imus. 9. Deseo tu rápida liberación de la esclavitud. Sustituye una idea abstracta por un infinitivo. Volo te brevi servitute libera-ri. 10. Bajo el mando de César hemos vencido a los Galos. Sustituye una idea abstracta por una construcción de participio. Caesare ducente, Gallos superav-imus. 11. En ausencia de los cónsules no nos atrevemos a contestarte. Sustituye una idea abstracta por una construcción de participio. Usar: respondeo responde-re respond-i responsum 2ª. Consulibus absentibus, tibi responde-re non audemus. 12. Tras la derrota de Pompeyo nadie sabía (cuáles eran) las intenciones de César. Pompeio victo, nemo sciebat quid Caesar in animo haberet (quid Caesar facturus esset). (Falta revisión final) |